Definitivamente, no nací para ser “bien”.

En mi pasada visita a Guanajuato, que por cierto me encanta esa ciudad. Pues en esta visita mi madre quería comer en un restaurante “bien” y pues ya ahí fuimos, de por si la entrada es melosa, demasiada atención hipócrita jaja, empezando por la actitud de los meseros de “soy la mama de tarzan”, la música en vivo de elevador, gente con traje por doquier, definitivamente no era para mi ese lugar pero bueno, era el gusto de mi madre y tengo que aceptarlo no?.
Después de la faena de ir a tu mesa, claro está siendo criticado por el restaurante, llegas y en un tipo de bailes exóticos los meseros ordenan tu mesa, con excesivos adornos y cosas que no sabes si se comen o no, o al grado de que por mera pena de no hacer el ridículo no lo comes y mucho menos preguntas para que coño es.
Te entregan la carta y la abres, y lo primero es nombres exóticos de platillos que piensas son exuberantes y terminan siendo carne asada, por ejemplo: Corte Fino estilo Doñafinolis 1/4 en salsa de sangre de Santa Teresita del niño Jesus, después de preguntar y descifrar el significado de cada platillo ordenas, y claro, ahí es entrada – plato fuerte – postre y no se cuantas tandas mas.
Llega tu plato y meramente parece mas para la foto que para comerlo, y se repite lo mismo de, eso se come? o es de la decoración del platillo. Las porciones y dimensiones de lo “comestible” en el platillo es humillante para un Mexicano… en primera, quiero frijoles, quiero tortillas, quiero pan, quiero salsa huevona (mexicana), etc.
Así pasaron chorrocientas de etapas de comida, meseros que parecen muertos detrás, que a cualquier movimiento incierto, se abalanzan a ti diciendo si estas bien xD…
El postre fue lo único que me gusto, por que pedí una arrachera que la doña de un parque de por mi casa hace mucho mejor que sus cocineros ensalzados en ego y no se que otras cosas…
No se ni por que escribo esto, pero en fin…
Al salir de ese lugar de gente “bien” salí por unos tacos jaja :B